¿Es Difícil Vender un Piso sin Ascensor?

¿Es difícil vender un piso sin ascensor? Descubre cómo influye en el precio, qué buscan los compradores y consejos para vender más rápido.

Vender una casa nunca es un paseo. Siempre hay algo que complica: el precio, los trámites, los tiempos… Pero si el piso está en un edificio sin ascensor, el asunto se enreda un poco más. ¿Es difícil vender un piso sin ascensor? Pues sí, lo es. No vamos a maquillarlo. Pero ojo, eso no significa que sea invendible. Ni mucho menos. La diferencia está en saber cómo se mueve el mercado, qué esperan los compradores y cómo presentar el piso para que lo vean con otros ojos.

En España, muchísimos edificios de varias plantas no tienen ascensor. No es una rareza. De hecho, en lugares como Baleares o Canarias, se calcula que más del 40 % de los bloques están así. Esto tiene dos caras: por un lado, no estás solo; por el otro, hay competencia. Y lo cierto es que muchos compradores, sobre todo si el piso está en una cuarta o quinta planta, lo ven como una incomodidad. Y eso, claro, afecta al precio y al tiempo que tarda en venderse.

El precio: la parte que más duele

Cuando alguien se pregunta si es difícil vender un piso sin ascensor, casi siempre lo que está pensando es: ¿voy a tener que bajarlo mucho de precio? Y la respuesta, en general, es que sí.

Los datos están ahí: portales como Idealista o firmas como Urban Data Analytics calculan que el descuento puede ir desde un 15 % hasta un 35 %, o incluso más si el piso está muy arriba. En algunos casos extremos, la diferencia llega al 40 %.

Ahora bien, no todo son malas noticias. En 2025 está pasando algo curioso: en muchas zonas del centro de las ciudades, donde cada vez hay menos pisos y los precios son altísimos, hay gente joven, inversores y compradores con menos presupuesto que están dispuestos a valorar un piso sin ascensor si eso les permite quedarse en una zona bien conectada. Es decir, el precio puede ser una barrera… o una oportunidad, según cómo se mire.

Lo que dice la ley (y no todo el mundo conoce)

Aquí hay algo que muchos vendedores ni se plantean: si hay alguien en el edificio con más de 70 años o con una discapacidad, la ley contempla que se pueda exigir la instalación de un ascensor. Y lo más importante: si el coste anual para cada vecino no supera las 12 cuotas de comunidad, se tiene que hacer, aunque no haya acuerdo unánime.

Incluso cuando el presupuesto es más alto, la ley permite aprobar la instalación por mayoría simple. Es decir, que si el edificio tiene margen para hacerlo, y hay voluntad de los vecinos, un futuro comprador podría ver la operación como una forma de ganar valor a medio plazo. Y eso puede jugar muy a tu favor si sabes cómo explicarlo.

No todo gira en torno al ascensor

La dificultad para vender un piso sin ascensor no se reduce únicamente a ese detalle. Hay muchas más piezas en el puzle:

  • Si el piso está en una planta baja o primera, la ausencia de ascensor pesa mucho menos.
  • Si las escaleras son anchas, cómodas, bien iluminadas, cambia bastante la experiencia de subirlas.
  • En barrios con alta demanda y poca oferta, los compradores suelen ser más flexibles.
  • El precio de salida importa muchísimo. Si desde el inicio es razonable, te ahorras meses de espera y contraofertas duras.
  • Y si ya tienes un informe técnico que diga que sí se puede instalar ascensor, mejor que mejor.

¿Se puede vender más rápido?

Volvamos a la pregunta inicial: ¿es difícil vender un piso sin ascensor? La respuesta sigue siendo sí… pero hay formas de hacerlo menos cuesta arriba. Aquí algunas ideas:

Ponle un precio real desde el minuto uno

No te guíes por lo que piden otros. Fíjate en lo que se está vendiendo realmente. Compara con pisos sin ascensor en la zona, ten en cuenta la altura, el estado general del edificio… y fija un precio coherente. Si lo ajustas bien desde el principio, atraerás visitas sin necesidad de estar bajando cada mes.

Reúne la información importante

Tener documentación como la ITE o el IEE al día, presupuestos para instalar el ascensor, posibles ayudas públicas, cuánto le tocaría pagar a cada vecino… todo eso da tranquilidad al comprador. Y si él está tranquilo, tú vendes más fácil.

Resalta lo bueno sin tapar lo otro

¿Tiene mucha luz? ¿Vistas abiertas? ¿Una distribución que da juego? Todo eso vale oro. Lo que interesa es que el piso enamore por lo que sí tiene, no que se defina por lo que le falta.

Habla para quien sí podría quererlo

No todos los compradores son iguales. Algunos buscan reformar. Otros prefieren ubicación antes que comodidades. Hay quien quiere invertir o empezar por algo modesto. Si enfocas el mensaje hacia esas personas, tendrás más visitas útiles y menos tiempo perdido.

Ayudas que alivian el coste

Otra cosa que a veces se pasa por alto son las subvenciones. En 2025, sigue habiendo programas públicos para mejorar la accesibilidad de los edificios, lo que incluye instalar ascensores. En lugares como Mallorca, por ejemplo, estas ayudas pueden cubrir una parte importante del gasto, lo que hace que la obra sea más viable y menos costosa para los vecinos.

¿Y por qué es importante decirlo? Porque si un comprador sabe que hay subvenciones y que el coste real será menor, es mucho más probable que vea el piso como una buena jugada, incluso antes de que se instale nada.

¿Y qué busca el que compra?

Si te estás preguntando si es difícil vender un piso sin ascensor, también vale la pena mirar la otra cara de la moneda: ¿qué valora el comprador?

Claro que la comodidad importa, pero no siempre es lo primero. Muchos compradores están más atentos a:

  • Que esté bien ubicado: cerca del centro, con transporte, servicios, vida de barrio.
  • Que el precio tenga sentido en relación a la zona.
  • Que haya margen para mejorar y revalorizar.
  • Y que los gastos de comunidad sean bajos (algo común en edificios sin ascensor).

Si logras alinear lo que tú ofreces con lo que ellos buscan, las probabilidades de cerrar la venta aumentan bastante.

Cómo escribir un anuncio que funcione

El anuncio es tu carta de presentación. Y sí, puede marcar la diferencia. Algunas ideas para que juegue a tu favor:

  • Sé claro: si el edificio no tiene ascensor, dilo sin rodeos. También puedes mencionar si es viable instalarlo.
  • Destaca lo que sí hace único al piso. Luz, terraza, distribución, vistas… lo que sea, pero que enganche.
  • Incluir info sobre las ayudas públicas puede ser un buen plus.
  • Cuida las fotos, incluye un plano y, si puedes, añade un vídeo. Eso transmite confianza desde el minuto uno.

Un buen anuncio no solo atrae, también filtra. Evita visitas de gente que no está dispuesta a subir escaleras y te deja con los interesados reales.

Y mirando un poco más allá…

Sí, vender un piso sin ascensor puede ser un poco más lento. Pero sigue habiendo mercado. En ciudades donde la oferta escasea, donde se impulsa la rehabilitación o se promueve la accesibilidad, este tipo de viviendas no solo tienen salida: pueden ser oportunidades reales para quienes saben verlas.

El secreto está en cambiar el enfoque: en lugar de esconder la desventaja, mostrar todo lo bueno que hay detrás. Un precio razonable, un entorno atractivo, una mejora posible (y subvencionada), y sobre todo, transparencia. Con eso, hay muchas más posibilidades de que el piso acabe en manos de alguien que lo valore.

En Eleva Balear, te echamos una mano

¿Sigues preguntándote si es difícil vender un piso sin ascensor? Pues sí, puede costar un poco más. Pero hay formas de hacerlo más llevadero. Y una de ellas es plantearse mejorar la accesibilidad del edificio.

En Eleva Balear llevamos años trabajando en la instalación de ascensores en Mallorca, siempre adaptándonos a las necesidades de cada comunidad. Te ayudamos a ver si es viable, a buscar ayudas públicas, a gestionar los trámites y a hacer realidad el proyecto, de principio a fin. Si estás pensando en vender o simplemente en mejorar la vida en tu edificio, hablemos. Estamos para ayudarte.

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